Opinión

¡Cuidado con los traidores!


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Viernes 22 de noviembre de 2024

Mal haríamos si dejáramos de hacer notar la clase de lacra que se ha incorporado al gobierno municipal.

Efraín Aguilar Góngora, mozo de estoques de Liborio Vidal, quien denigrara al gobierno anterior, ocupando indebidamente la Secretaría de Educación, ha sido nombrado subdirector de SERVILIMPIA.

Flaco favor hace esta incorporación al Ayuntamiento de Mérida. Aguilar Góngora no se destaca por su capacidad y si por su deleznable ralea y nula calidad humana.

Sabemos esto, toda vez que conocemos bien su trayectoria desde la época estudiantil.

Efraín ha sido toda la vida comparsa del más grande traidor de la historia política de Yucatán, Liborio Vidal, un mercenario que como las meretrices, vende sus favores al mejor postor y que además se caracteriza por su odio al panismo, circunstancia que probó ampliamente en los años noventas, cuando los reprimió, golpeó, torturó y persiguió.

Tal es la escuela y los ejemplos que ha mamado el flamante funcionario municipal, que llega al cargo como consecuencia de acuerdos que el sinvergüenza de su patrón ha tenido con personajes vinculados al blanquiazul.

Porque tanto Efraín como su amo, se han aprovechado de los presuntos servicios brindados a la causa del panismo, para llegar al cargo, a través del grupo Héroes, una agrupación que no es más que el membrete, pues implica tan solo cuatro gatos, que francamente nada significaron para contribuir al triunfo en Mérida, habida cuenta que la fuerza que posee Vidal Aguilar se concentra en el oriente de nuestra entidad.

Nos consta, no nos lo contaron, que en la etapa de proselitismo electoral, personajes de MORENA, actualmente con cargos públicos tenían puntual conocimiento de las actividades del ex secretario de educación, que como siempre dijimos con claridad, jugaba doble, traicionando la confianza del panismo yucateco. Aguilar Góngora era peón de brega de tales actividades.

Soberbio, pagado de si mismo, traidor como su líder moral, Aguilar Góngora defraudó la confianza de quienes fueron su equipo de colaboradores en la COMEY, a quienes prometió mucho y no cumplió nada y peor aún, trató como basura.

Pero nada ilustra mejor la clase de alhaja qué es Aguilar Góngora, que decir lo que es un secreto a voces: que pidió la cabeza como director del registro civil, del que en teoría era su mejor amigo, la persona que le dio refugio en su casa, en su época de paria y que le mató el hambre por años y al que terminó dando la puñalada por la espalda, pidiendo, casi exigiendo, su despido.

Nada bueno se puede esperar de la incorporación de Aguilar Góngora al gobierno municipal. Mucho ojo con él, están poniendo la Iglesia en manos de Lutero. Por tanto, le daremos marcación personal y deberá andarse con mucho cuidado, porque no le vamos a pasar por alto la más mínima irregularidad.

A las alimañas se les aplasta y a las plagas se les fumiga de inmediato, antes de que hagan daño.

Seguimos pendientes…

Dios, Patria y Libertad

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