Espectáculos

Linda Lovelace, de la prostitución a la fama

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Miércoles 10 de enero de 2024

Nacio el 10 de enero de 1949 en Nueva York, E.U; Fue una actriz y escritora estadounidense.

Durante la convalecencia, conoce al pornógrafo Charles «Chuck» Traynor. Según afirmó en Ordeal, ​ Traynor era un hombre violento y controlador que la obligó a volver a Nueva York, donde se casó con ella y se convirtió, también, en su proxeneta y manejador.

Se dedicó a la prostitución al mismo tiempo que inicia su carrera en la pornografía como actriz en filmes cortos, clandestinos, de bajo presupuesto y de baja calidad en formato ocho milímetros.

Las temáticas eran diversas y llegó a participar en al menos una cinta de zoofilia con un perro, llamada Dog Fucker o Dogarama (1971).

Ella siempre negó haber rodado la escena del perro, hasta que la aparición de la cinta original demostró lo contrario.

En el 2013, Larry Revene, el camarógrafo que grabó la película, habló por primera vez acerca de ella y afirmó que participó voluntariamente, y que no se le obligó en ningún momento.

El actor porno Eric Edwards, quien estuvo presente en la filmación, afirmó también que no hubo presión alguna, y que Lovelace parecía estar cooperando voluntariamente.

En 1971, Lovelace también participó en la película Piss Orgy, con escenas de urolagnia o lluvia dorada.

Se hizo famosa con la película pornográfica Garganta profunda (1972), dirigida por Gerard Damiano. La película, en un tono de comedia, se centra en un tipo de felación, garganta profunda, en la que Linda se había especializado mientras ejercía la prostitución: el personaje femenino descubre, con su médico, que no puede tener orgasmos porque, para sorpresa de ambos, tiene localizado el clítoris en el fondo de la garganta.

Se presentó, varias veces al día, durante más de diez años en cines de la cadena Pussycat Theater, en donde ella hacía promociones como, por ejemplo, imprimir las huellas de su mano y de sus pies en la acera de hormigón, afuera del Hollywood Pussycat.

Aunque inicialmente la cinta pasó inadvertida, su posterior éxito logró que la cinta pasara de proyectarse en locales clandestinos a salas de cine comerciales.

La película se volvió, tiempo después, una de las películas porno más célebres, de mayor calificación para la crítica y de mayores ventas en videocinta.

Tras los múltiples intentos fallidos para prohibir la cinta y de procesar al director y a los productores, finalmente lograron condenar al actor principal, Harry Reems, a cinco años de cárcel, en un juicio muy controvertido.

La administración buscaba un chivo expiatorio. El FBI lo arrestó en Nueva York en julio de 1974, se le acusó en Memphis, Tennessee, en junio de 1975 por cargos federales de conspiración para distribuir obscenidad a través de las fronteras estatales. Fue condenado en abril de 1976 junto con otras 11 personas y cuatro compañías.

La defensa argumentó que él era el primer actor estadounidense que era perseguido por el gobierno federal únicamente por haber aparecido en una película, y recibió el respaldo de actores y actrices reconocidos de Hollywood y de Nueva York durante el juicio: Jack Nicholson, Warren Beatty, Shirley MacLaine, Richard Dreyfuss, Colleen Dewhurst, Rod McKuen, Ben Gazzara, Mike Nichols, Julie Newmar, Dick Cavett, George Plimpton y Stephen Sondheim, quienes veían en la sentencia un ataque contra la libertad de expresión, y se inició una campaña en su favor en la que también colaboró Linda Lovelace.

Jack Nicholson, Warren Beatty y Louise Fletcher dijeron que estaban dispuestos a testificar en su nombre, en el juicio. Su apelación la llevó Alan Dershowitz. Todos los intentos de las administraciones por impedir la difusión de la cinta consiguieron justo lo contrario.

La polémica y las diversas campañas a favor y en contra de la cinta despertaron la curiosidad imparable del público, que abarrotaba las cada vez más numerosas salas comerciales donde se exhibía.

La película abrió las puertas a otras muchas del mismo género, y convirtió de repente a Linda Lovelace en un personaje público muy popular.

Se cree que la cinta, producida con dinero de la mafia, ha llegado a recaudar unos 600 millones de dólares.

La actriz siempre mantuvo que nunca cobró por participar en la película. Sólo su esposo recibió 1250 dólares por realizar tareas de producción.

Linda Lovelace se divorció en 1973 y denunció a su marido. Lo acusó de forzarla a ejercer la prostitución y la pornografía. Además, acusaba a Traynor de ser el culpable del cáncer de mama que padecía, pues era él el que la había convencido de que se aumentara los pechos mediante peligrosas inyecciones de silicona (los implantes actuales no eran habituales).

También aseguraba que contrajo hepatitis durante esa operación, debido a una transfusión de sangre, aunque es probable que se contagiara a causa de las transfusiones de sangre que recibió tras su accidente de coche en 1970, cuando se dedicaba a la prostitución o en el rodaje de alguna escena porno.

Tras el divorcio, pasó a militar en el feminismo radical y a ser una prominente activista antiporno, y llegó a declarar ante la Comisión del Congreso de los Estados Unidos que investigaba el mundo de la pornografía por orden del presidente Ronald Reagan.

Ante la comisión declaró, acerca de Garganta profunda. En 1980, publicó su controvertida autobiografía, Ordeal (Ordalía o Prueba de muerte), única que admitió como legítima, ya que las dos anteriores (Dentro y Diario íntimo de Linda Lovelace, esta última de 1977) fueron escritas por escritores fantasma.

En Ordeal, advertía a las jóvenes contra los peligros de dedicarse a la pornografía, y contaba cómo a ella la habían obligado a punta de pistola.

Murió el 22 de abril del 2002, en un accidente de tráfico en Denver, Colorado, donde residía desde 1990.

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