Internacional

EEUU lanza su primer misil invisible desde su bombardero invisible B-2

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Martes 30 de agosto de 2022

Lo ha confirmado su fabricante, Northrop Grumman, que ha revelado que el B-2 ha realizado con éxito un lanzamiento de prueba del misil de crucero invisible JASSM-ER

Mientras espera la llegada de su nuevo modelo de avión ‘invisible’, el B-21 Raider, EEUU sigue aumentando las capacidades de su legendario bombardero B-2 Spirit. Este avión con capacidad nuclear y que puede penetrar las líneas enemigas sin ser detectado, tiene ahora también la capacidad de lanzar misiles ‘invisibles’ de largo alcance. Lo ha confirmado recientemente Northrop Grumman, compañía responsable de su fabricación, que ha asegurado que las pruebas con estos misiles tuvieron lugar el pasado diciembre.

Northrop Grumman lleva tiempo intentando integrar los misiles AGM-158B JASSM-ER (‘Joint Air-to-Surface Standoff Missile-Extended Range’), en los B-2, según han reconocido en una nota de prensa. El nuevo test confirma que ya lo han conseguido.

La compañía describe el AGM-158B JASSM-ER como el «primer misil ‘invisible’ de largo alcance» del B-2. Sin embargo, como apunta The Drive, el bombardero puede llevar en este momento hasta 16 AGM-158A JASSM, un modelo anterior que comparte las mismas características básicas que el JASSM-ER.

Un misil ‘invisible’ para un avión ‘invisible’

Al igual que sus predecesores el AGM-158B es un misil grande e ‘invisible’ de largo alcance. Tiene un peso total de 1.020 kilos y una cabeza de combate de 453 kilos. Estos misiles de crucero, desarrollados por Lockheed Martin, despliegan sus alas automáticamente tras el lanzamiento y tienen una cola vertical única. El guiado se realiza mediante navegación inercial con actualizaciones del sistema de posicionamiento global y tiene un buscador de imágenes infrarrojas que reconoce y localiza los objetivos. La diferencia del AGM-158B con modelos anteriores está en su alcance. Mientras la versión antigua puede superar los 400 kilómetros, la actual se acerca a los mil.

El JASSM-ER se estrenó con los bombarderos B-1B en 2014, aunque posteriormente se ha integrado en otras plataformas de vuelo. La posibilidad de usar el nuevo modelo, el AGM-158B, en los B-2 significa, según el medio americano, que podría utilizar las tres futuras versiones del AGM-158B que están ahora mismo en desarrollo, como el AGM-158B-2, que entre otras mejoras tiene un diseño de ala nuevo que ampliará su alcance. O el AGM-158B-3, que incluye un sistema de guiado con receptor GPS de código M, que ofrecerá mayor protección contra las interferencias y la suplantación de identidad.

Aunque ya llevan bastantes años de servicio, la importancia de estos misiles no ha dejado de crecer. Según The Drive, el ejército de EEUU teme que en el futuro puedan tener problemas de conectividad o incluso la pérdida total de acceso a la red GPS durante el combate, sobre todo contra posibles adversarios como China y Rusia.

El B-2 se resiste a morir

Mientras llega su sustituto, el nuevo bombardero ‘invisible’ B-21 Raider —que tiene previsto su primer vuelo el año que viene—, el B-2 sigue siendo una herramienta clave de EEUU para llevar a cabo ataques nucleares y convencionales de muy largo alcance en zonas donde no quieren ser vistos. Además puede transportar hasta 80 bombas de precisión de 500 libras (226 kilos) que se pueden dirigir de forma independiente (JDAMs). Y también es la única plataforma de la Fuerza Aérea estadounidense certificada para emplear en combate la bomba de penetración GBU-57 MOP, la bomba antibunker más pesada con 33.000 libras (15.000 kilos).

Northrop Grumman sostiene que la intención es seguir aumentando las capacidades de los B-2. Sin embargo los nuevos sistemas de defensa que usan los enemigos de EEUU han hecho que este icónico bombardero pierda parte de su ‘invisibilidad’. La compañía asegura estar trabajando para añadir un nuevo sistema de selección de objetivos asistido por radar (RATS) para el B-2. El RATS, que se incorporará también en el resto de la flota de la USAF, aumenta la capacidad de emplear municiones guiadas de precisión aprovechando los datos de localización proporcionados por su radar.

«La integración del RATS permite al B-2 emplear plenamente la bomba nuclear B-61 mod 12», afirma Northrop Grumman. «El RATS es el elemento clave de la modernización nuclear, ya que el GPS puede no estar disponible durante una misión del grupo de trabajo de bombarderos».

Northrop Grumman también tiene pensado actualizar la criptografía. Aunque no han revelado detalles de cómo funciona, esta nueva característica busca mejorar la seguridad de las transmisiones de alta frecuencia. El sistema, según la compañía, ya se ha probado en vuelo a principios de este año en el centro de apoyo del sistema de armas de Northrop Grumman en Oklahoma City.

«La modernización Crypto mejora aún más la seguridad de las comunicaciones de varias transmisiones de alta frecuencia», dice la compañía. «El B-2 puede ahora utilizar de forma segura dispositivos de comunicación avanzados en el futuro entorno de amenazas».

Todos estos avances que se están integrando ahora en el B-2 también servirán para el programa B-21. «Lo que aprendemos con el diseño el B-2 se está aplicando en el B-21 para aumentar la capacidad de soporte, la sostenibilidad y la tasa de capacidad de la misión», dijo a finales de 2019 Janis Pamiljans, entonces presidente del sector de sistemas aeroespaciales de Northrop Grumman y vicepresidente corporativo de la compañía. «Así que estamos trayendo la capacidad de próxima generación. A fin de cuentas, donde va el B-2, va el B-21».

No se sabe cuándo se retirarán los B-2 definitivamente. Todo dependerá de cuándo estén listos los B-21—la fecha programada es para finales de esta década—, pero el plan es que todavía pasen algún tiempo volando juntos

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