LA NUEVA CORTE, ALIADA DEL LOBBY ABORTISTA


Viernes 6 de febrero de 2026
Por Alejandra Yáñez Rubio
El lobby abortista, a través de organizaciones como GIRE (Grupo de Información de Reproducción Elegida), ha logrado modificar el marco normativo respecto al aborto mediante litigios estratégicos en la Suprema Corte de Justicia.
Con la vieja Corte lograron despenalizar el aborto hasta las 12 semanas, imposibilitar a los congresos locales para proteger la vida, impedir que los médicos objetores de conciencia puedan excusarse de realizar el procedimiento si no hay médicos no objetores en el establecimiento de salud pública, así como establecer el criterio gubernamental del aborto como un servicio obligatorio en las instituciones de salud pública.
De esta manera, ya sea mediante imposición de la Corte o por reforma al Código penal local, el aborto se ha despenalizado en 23 entidades federativas.
Ahora con la Nueva Corte, el lobby abortista ha continuado con el trámite de más litigios estratégicos con el objetivo de imponer a los estados criterios, que a según ellos, permitirán evitar omisiones en el acceso y en la difusión de la terminación del embarazo.
En estos litigios quieren obligar a los estados a incrementar el número de clínicas que efectúan abortos, así como obligarles a dar una mayor difusión de los servicios de aborto para normalizar esta práctica, exigiendo una supuesta “reparación por estigma”.
Hoy en día se tiene conocimiento de los siguientes asuntos en trámite: Acción de Inconstitucionalidad en Aguascalientes: debido a la reducción del término de 12 a 6 semanas.
El ministro de elección Irving Espinosa Betanzos, debió excusarse de conocer del asunto por amistad íntima con la parte actora (Ernestina Godoy), sin embargo confeccionó un proyecto de sentencia que pone en riesgo la vida de las mujeres al plantear la legalización total.
Incidente en Revisión en Morelos: la Corte derogó el marco normativo del Código Penal local dejando sin sanción a los médicos que efectúan abortos fuera del término legal.
Amparo en Revisión en Yucatán: el lobby abortista quiere obligar al Gobierno del Estado de Yucatán a incrementar el número de unidades que efectúan abortos gratuitos. Exigen uso de recursos para campañas de difusión que normalicen esta práctica. No comprenden que en Yucatán se ha limitado el acceso a unidades médicas de segundo nivel para garantizar la integridad de las mujeres, además de que el incremento de difusión es innecesario.
Amparo en Revisión en contra del IMSS: el lobby quiere que el IMSS realice más abortos, además exigen que emprenda una campaña de difusión y de educación para normalizar el procedimiento en la población. No hay recursos para medicinas, pero el lobby abortista quiere que se utilicen más recursos públicos en la promoción de su negocio.
Amparo en Revisión en Tamaulipas: las abortistas quieren que la entidad federativa promueva una campaña educativa para normalizar la práctica, como medida de reparación por estigma.
Así que como podemos ver, el lobby abortista está utilizando a la Nueva Corte para obligar a las entidades federativas a usar más presupuesto en la apertura y normalización de su negocio de control poblacional.
Nosotros debemos incidir porque el aborto no es un problema de salud pública. Actuemos.
