Inmigrantes cometieron casi el 40% de los asesinatos de mujeres en España en la última década


Jueves 27 de noviembre de 2025
Los datos oficiales, actualizados a 17 de noviembre, son demoledores: entre 2015 y 2025 se han registrado en España 559 asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas.
De esos 559 crímenes, 216 —el 38,6 %— fueron cometidos por hombres nacidos fuera de España.
El Instituto Nacional de Estadística nos da la fotografía demográfica exacta del mismo periodo.
La población masculina media fue de 23,37 millones de hombres. De ellos, sólo 3,15 millones tenían nacionalidad extranjera.
Es decir, los varones extranjeros representaron durante la última década el 13,5% de todos los hombres que vivían en España.
Los españoles cometen el 61,4% de los «feminicidios» siendo el 86,5% de la población masculina.
Los hombres extranjeros, en cambio, cometen el 38,6% de los asesinatos siendo sólo el 13,5% de los varones.
La tendencia, además, va a peor. Entre 2015 y 2019 los agresores extranjeros representaban el 32,5% del total. Desde 2020 hasta hoy esa cifra ha subido al 36,9%.
Este mismo año 2025, con los datos cerrados a 17 de noviembre, ya van 38 mujeres asesinadas. Quince de ellas —el 39,5%— murieron a manos de hombres nacidos fuera de España.
Dos casos recientes recientes lo ilustran con crudeza: e 3 de noviembre en Moguer (Huelva), Zahra, de 47 años, recibió dieciocho puñaladas en un asentamiento chabolista a manos de su ex pareja, un hombre de Burkina Faso de 56 años.
Y el 30 de julio en Don Benito (Badajoz), Ilham, madre de cuatro criaturas, fue estrangulada y enterrada en cal viva por su pareja marroquí.
Durante años se ha repetido como un mantra que «la violencia machista no tiene nacionalidad». Los datos del Ministerio de Igualdad demuestran exactamente lo contrario: en cuatro de cada diez casos el pasaporte del asesino no es español.
Importar población sin exigir una integración cultural real tiene un precio, y ese precio lo están pagando con su vida mujeres españolas y extranjeras que conviven con varones educados en entornos donde la mujer vale menos.
