Espectáculos

Salamandra, el amor que no se atreve a decir su nombre

Spread the love

Domingo 9 de noviembre de 2025

«Salamandra» es una canción que cuenta la historia de una cantante de ópera antigua que para conservar la belleza de su voz, bebía semen…

Fue escrita por Piero Ameli y Miguel Bosé, se inspiraron en una mujer que se llamaba Wilgemina Schroeder de Bryon.

Ella vivió a mediados del siglo XIX y aunque en su época fue considerada una «célebre diva lírica», su fama no se debió precisamente a sus interpretaciones en óperas de Bethoveen o Mozart, sino a que se le atribuye ser la autora del libro «Memorias de Una Cantante», el libro más apreciado de la literatura erótica alemana.

Este libro lo escribió durante sus años de retiro y está compuesto por trece cartas en los que una mujer escribe a un anónimo amigo, relatándole su vida sexual desde las primeras impresiones voyeristas adolescentes hasta los más desenfrenados encuentros de sadismo; prácticas todas del placer a los que la cantante revela y confiesa haberse entregado con hombres y mujeres por igual.

Mucho se habla de que ese hombre al cual estaban dirigidas las cartas, era un médico muy reconocido y que fue el único que no sucumbió a los encantos de la soprano.

En el siglo XIX, la posición de la mujer ante la sociedad era muy delicada, por eso resultaba inadmisible, que una dama educada y respetable esposa, mantuviera una sexualidad tan abierta, algo que ella logró combinar con una vida pública de respetabilidad convencional.

En el reino de la salamandra
Se murmura de un tal ruiseñor
Que devora semilla de hombre…

El “reino de la salamandra” puede interpretarse como un mundo pasional, en cuanto al ruiseñor, es un ave vinculada a la poesía, el canto y la belleza; tres cualidades de Wilgemina.

Respecto a lo que devora semilla de hombre evidentemente se trata de semen.

Con ello afloran y quedan de manifiesto las tendencias homosexuales y preferencias de Bosé por cierta clase de prácticas, mismas que no se ha atrevido a asumir jamás públicamente, pero que en lo personal y privado, le valieron el repudio y el desprecio de su padre, Luis Miguel Dominguín, uno de los más reconocidos galanes de su tiempo.

Deja una respuesta