El alas de gaviota


Sábado 8 de noviembre de 2025
Pedro Infante no solo fue una leyenda del cine y la música mexicana, también un apasionado de la velocidad, la mecánica y los autos deportivos.
Entre sus vehículos más preciados destacó un Mercedes-Benz 300 SL “Alas de Gaviota”, uno de los automóviles más emblemáticos y codiciados de la década de los 50.
Este modelo, producido a partir de 1954, era considerado una joya de la ingeniería alemana.
Su diseño futurista con puertas de apertura tipo “ala de gaviota”, su motor de seis cilindros y su capacidad para alcanzar velocidades de hasta 250 km/h lo convirtieron en el deportivo más avanzado de su tiempo.
Después de su fallecimiento, el vehículo se perdió durante décadas, hasta que fue localizado en 2013, completamente restaurado y hoy es exhibido en eventos de autos clásicos, como una verdadera joya del cine y la historia automotriz.
Para Pedro Infante, quien además era piloto aviador y amante de las emociones fuertes, este auto representaba perfectamente su personalidad: audaz, moderna y apasionada por la vida.
El «Alas de Gaviota” no solo fue un vehículo, sino un reflejo del hombre que vivía intensamente dentro y fuera de la pantalla.
