Los gatos del Cardenal


Martes 14 de octubre de 2025
Es bien sabido que el cardenal Armand Jean du Plessis de Richelieu, uno de los hombres más poderosos de Francia, sentía una profunda pasión por los gatos.
En su palacio vivían muchos de ellos, y tanto cortesanos como diplomáticos solían regalarle nuevos compañeros felinos, sabiendo cuánto los adoraba.
Los registros históricos incluso conservan los nombres y personalidades de los catorce gatos más queridos del cardenal, cada uno con su propio carácter y encanto:
Rubis sur l’Ongle (“La última gota de vino”) — bebía la leche hasta la última gota.
Serpolet (“Tomillo”) — amaba tumbarse al sol más que nada.
Félimare — un gato de preciosas rayas.
Gavroche — medio angora, orgulloso y esponjoso.
Mimi-Paillon — una hermosa angora dorada.
Ludovic el Cruel — un cazador de ratas implacable.
Ludoviska — su compañera, traída desde Polonia.
Gazette — curiosa y traviesa, siempre metiendo la nariz en todo.
Mounard el Fogoso — adoraba pelear.
Racan y Perruque — nombrados en honor a un poeta y su peluca; cuenta la leyenda que el poeta se la puso sin notar que dentro dormían unos gatitos.
Pyrame y Thisbé — inseparables, dormían abrazados.
Lucifer — completamente negro, un nombre curioso para el gato de un alto clérigo.
Soumise (“La Sumisa”) — la favorita del cardenal, dulce y muy cariñosa.
El cardenal Richelieu moldeó el destino de Francia, pero también creó un pequeño reino felino lleno de amor, humor y ternura.
Una parte encantadora de la historia que nos recuerda que incluso los más poderosos pueden tener el corazón más tierno.
