El Ruiseñor de América


Miércoles 8 de octubre de 2025
Julio Alfredo Jaramillo Laurido nació un día 1 de octubre de 1935 en Guayaquil, Guayas, Ecuador.
Fue un cantante y músico ecuatoriano apodado «El ruiseñor de América».
Vió la primera luz en la Clínica Panchana. Hijo de Juan Pantaleón Jaramillo Erazo, oriundo de Machachi y de Apolonia Laurido Cáceres, guayaquileña de ascendencia jamaiquina.
Su padre emigró a la provincia de Guayas en busca de mejores oportunidades laborales y fue allí donde conoció a Apolonia.
El 2 de abril de 1941, cuando Julio contaba con cinco años de edad, perdió a su padre debido a un accidente laboral cuando éste fabricaba una cruz para la tumba de su hija que había fallecido a corta edad.
Su madre, quien quedó viuda, lo crio junto a su hermano mayor, José (nacido en 1933) y popularmente conocido como Pepe.
Ambos hermanos fueron matriculados en la escuela Sociedad Filantrópica del Guayas, pero Julio Jaramillo abandonó sus estudios en tercer grado por problemas de disciplina.
Su primer contacto con la música fue a través de Ignacio Toapanta, un vecino que le dio lecciones de guitarra y le dejaba jugar con los instrumentos musicales.
Cuando Julio cumplió 15 años, era un quinceañero muy feliz ganó en un concurso radial cuyo premio era una presentación en un centro nocturno, y este hecho fue el inicio de su carrera artística.
Pese a ello, Julio fue disciplinado, terminó sus estudios y más tarde probó suerte en Colombia.
Su primera mujer la conoció en el bar. Se le reconoce como destacado intérprete del Pasillo, Bolero, Vals y Tango; entre sus trabajos más populares se encuentra «La cama vacía», «Fatalidad» y «Fe verdadera» de Olimpo Cárdenas y «Cinco centavitos» de Héctor Ulloa, «Reminiscencias», «Ódiame», «Niégalo todo», «Te esperaré», entre otros.
Julio Jaramillo ingresó a la clínica Domínguez de Guayaquil debido a unos cólicos en la vesícula, sin embargo tras complicaciones de la operación tuvo que ser intervenido por segunda ocasión.
Es así que el 9 de febrero de 1978 falleció, según el parte médico, de un paro cardíaco, aunque se ha especulado que debido a su vida bohemia murió a causa de una cirrosis.
Tan pronto se difundió la noticia de su muerte, cerca de doscientas mil personas se congregaron junto a la clínica, y aunque en varias ocasiones solicitó que no le rindieran homenajes póstumos, sus restos fueron velados durante tres días en diferentes lugares como las instalaciones de Radio Cristal, el Palacio Municipal y el Coliseo Voltaire.
