Sociedad

El refugio

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Miércoles 1 de octubre de 2025

Me esperaba todos los días, siempre en el mismo lugar.

Quieto, paciente, con esos ojos que ya lo sabían todo.

No era solo cuestión de comida…

Era nuestro momento: unas palabras, un juego, un cariño.

Pero hoy fue diferente.

Hoy me acerqué y le dije:

Amigo mío… hoy no te digo adiós. Hoy nos vamos a casa ¡juntos!

Levantó la mirada, hizo la más hermosa expresión en su carita, como si al instante hubiera comprendido, letra por letra, lo que acababa de decirle.

Le puse el collar, el “de verdad”, el que no se quita más..

Desde hoy ya no somos dos corazones que se buscan, sino una familia que se encuentra

¿Y él?

Dijo que sí!!! A su manera, con toda la alegría del mundo moviendo fuertemente su colita.

¡Que maravillosa historia!!

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