La triste historia de una escena de A Toda Máquina


Viernes 22 de agosto de 2025
Amelia Wilhelmy, famosa actriz que al igual que Pedro Infante, había nacido en Mazatlán, Sinaloa pero en 1900, por lo que solo era 17 años mayor que él, durante el rodaje de esta escena de la cinta “A.T.M.” estaba viviendo un infierno en la vida real.
Y es que la actriz recientemente había sufrido de una hemiplejia, que la dejó postrada en cama al haber perdido la movilidad en sus piernas.
Ya no podía caminar y dependía de una silla de ruedas para desplazarse, así como de la ayuda de otros para valerse por sí misma.
El cine mexicano entonces comenzó a cerrarle las puertas y a discriminarla debido a su condición ya que, ella desesperada pedía aunque fuera papelitos pequeños pero “¿qué harían con alguien que no puede caminar?”
La actriz pasó una profunda depresión, renegando de su condición mientras sus ahorros se iban acabando, haciendo que se desesperara por no hallar la salida.
Entonces, Ismael Rodríguez fue una luz de esperanza para ella, la buscó y ¡la contrató!

Resulta que para Ismael no fue ningún problema que ella no pudiera caminar.
Ismael ya había trabajado con ella en varias cintas como “La Oveja Negra” y su secuela, interpretando a la nana Agustina, así como “Nosotros los Pobres” y sus secuelas, interpretando a Malena “La Guayaba”, por lo que sabía de sobra su calidad histriónica y su potencial para la comedia, por lo que le escribió junto con Pedro de Urdimalas una escena cómica solo para ella, pero ¿cómo condujo el auto?
Como vemos, el hecho de que la actriz no pudiera utilizar sus piernas para conducir, fue un hermoso pretexto para que muchos extras tuvieran qué cargar el coche y hacer más jocosa la escena, pero al final, vemos a la actriz conduciendo el auto para retirarse, entonces, aunque muchos teorizan que fue un extra quien lo condujo pero gracias al juego de cámaras y la distancia de filmación es que no se nota que no es ella, yo pienso que simplemente jalaron con una cuerda el auto y en edición se añadió el sonido del motor para darle el toque final.
Después de esta escena, que muchos opinamos que Amelia por poco se robó la película con su humor y sombrillazos, la actriz ganó un poco de dinero y volvió a colocarse de nuevo en el cine demostrando que todavía tenía mucho para dar, pero nuevamente, volvió a ser discriminada haciendo que sus últimos años fueran oscuros.
La actriz en su casa se volvía loca de depresión y desesperación, destruyendo todos sus recuerdos y objetos personales, maldiciendo su mala suerte al ya no poder caminar y llorando de desesperanza.
Tristemente el 9 de agosto de 1964 falleció a los 64 años de edad.

Solo participó en 20 cintas del cine mexicano pero que terminaron siendo grandes cintas al punto en que ella hoy es recordada con mucho cariño aunque pocos sabían de su triste final.
