Religión

¿Por qué no os decimos el día ni la hora?

Spread the love

Miércoles 16 de julio de 2025

Nadie sabe el día ni la hora en que sucederán los acontecimientos anunciados, nadie lo sabe. Se puede suponer pero eso no quiere decir que se sepa, porque si lo reveláramos, entonces las almas, en vez de prepararse mejor, se asustarían y algunas hasta podrían desesperarse o tomar decisiones terribles, 

Sabéis que van a suceder una serie de eventos que son ya inevitables, y por eso, debéis de estar preparados espiritualmente y mentalmente. Debéis estar mentalizados para saber afrontar los hechos que sucederán.

Muchos de vosotros seréis ayuda para vuestros vecinos y familiares, para la gente de vuestro entorno y el Espíritu Santo os dará luces especiales, sabiduría especial, (y) os aumentará la fortaleza.

Sí, vosotros que ahora mismo parecéis personas insignificantes sin preparación, luego seréis criaturas diferentes, tan diferentes que vosotros mismos quedaréis sorprendidos, porque habrá en vosotros un cambio tal, que os convertiréis en verdaderos guías y protectores de las personas de vuestro entorno.

Os buscarán, os reclamarán, os abordarán tirando de vosotros, porque las almas, al verse en circunstancias semejantes y no estar preparadas para ello, se aferrarán a quienes le den algo de luz.

Por eso, vosotros los elegidos por Dios, debéis aumentar vuestra vida de piedad con actos más fuertes y que os suponga un aniquilamiento de las cosas terrenales.

Pensad que vosotros sois los cabecillas que Dios ha escogido para esta gran batalla espiritual y tendréis que ayudar a mucha, mucha gente y socorrerla.

Abridle vuestras puertas, las de vuestra casa y las de vuestra alma. Trabajaréis horas y horas incansablemente, se os olvidará hasta comer y malamente podréis dormir, pero el Espíritu Santo y la Santa Madre de Dios, os sostendrán.

Seréis almas predestinadas porque haréis tanto bien a vuestros hermanos que se os purificará de vuestros pecados, y compensaréis, los pecados de omisión que tengáis.

Por eso, nos os desaniméis si tarda en venir todo lo anunciado, cuanto más tarde en venir, más preparados estaréis para esta lucha, porque los buenos hábitos que adquirís y vuestra vida espiritual os fortalecen para afrontar (mejor) todo lo anunciado.

No dejéis la Eucaristía. La Sagrada Carne es un alimento único para fortaleceros en el alma. Recibidla con fervor y con el alma limpia de toda inmundicia, y sobre todo, (limpia) de rencillas, antipatías, o enfados hacia otras personas.

Deja una respuesta