Los dos lobos


Domingo 8 de noviembre de 2026
Un niño escuchaba atento la historia de su abuelo sobre los dos lobos que habitan en cada persona: uno oscuro, cargado de envidia y ego; otro luminoso, lleno de amor y compasión.
Al preguntar el pequeño: —¿Quién gana la pelea?, el anciano respondió:
—»El que tú alimentes».
Es una lección que pocos logran integrar. No estamos siendo manipulados por fuerzas externas o grupos secretos; el verdadero control ocurre a través de nuestra propia desatención.
Alimentar es igual a atención sostenida más emoción. Cuando dejas de culpar al «fuera» y observas lo que repites dentro de ti, el papel de víctima desaparece.
No es el sistema el que nos parasita, es nuestra propia mente alimentando al lobo equivocado.
