DIPUTADOS APRUEBAN LEY DE PAGOS DIGITALES


Viernes 9 de octubre de 2026
AHORA EL GOBIERNO QUIERE SABER EN QUÉ GASTAS CADA PESO, PODRÁ RASTREAR CADA PESO QUE GASTES
México avanza hacia una economía cada vez más digital, pero una nueva ley aprobada por diputados está provocando preocupación por lo que podría significar para la privacidad financiera de los ciudadanos.
La llamada Ley de Economía Digital busca impulsar los pagos electrónicos y reducir progresivamente la dependencia del efectivo.
El punto que más llama la atención es que Hacienda tendría facultades para determinar sectores o actividades en los que podrían establecerse restricciones al uso de dinero en efectivo, haciendo que determinados pagos tengan que realizarse mediante medios digitales.
Y aquí aparece la preocupación:
Si cada vez más operaciones tienen que hacerse con tarjeta, transferencia, aplicaciones o códigos QR, cada compra deja un registro electrónico.
El café que compras.
La recarga de tu celular.
Lo que pagas en una farmacia.
El súper.
Una transferencia.
Una comida.
Todo queda registrado digitalmente.
Además, la digitalización de la identidad mediante herramientas como la CURP Digital biométrica plantea un escenario en el que cada vez más trámites y operaciones podrían quedar vinculados a una identidad digital.
Para quienes defienden estas medidas, la digitalización puede facilitar los pagos, combatir ciertas prácticas ilícitas y modernizar la economía.
Pero también existe otra cara.
¿Qué pasa con las personas que no tienen smartphone?
¿Qué ocurre con quienes no cuentan con una cuenta bancaria o viven en comunidades donde la conectividad todavía es limitada?
¿Y qué pasa con los pequeños comerciantes que dependen del efectivo y tendrían que adaptarse a terminales, aplicaciones, internet y comisiones?
El problema no es únicamente cambiar los billetes por una pantalla.
El verdadero debate está en la cantidad de información que se genera cada vez que una persona realiza una operación digital y en quién puede tener acceso a esos datos.
Porque mientras pagar electrónicamente puede resultar práctico, también significa dejar un rastro mucho más detallado de nuestra actividad económica.
Durante años, el efectivo ha permitido comprar algo sin necesidad de entregar datos personales, utilizar una aplicación o depender de una institución financiera.
Con una economía cada vez más digital, esa privacidad podría reducirse.
Y por eso la discusión va mucho más allá de si alguien prefiere pagar con tarjeta o con billetes.
Se trata de decidir hasta dónde debe llegar la digitalización de los pagos, qué información financiera puede ser registrada y utilizada, y qué alternativas tendrán quienes simplemente quieran seguir utilizando efectivo.
Porque si llega el momento en que hasta las compras más pequeñas tienen que pasar por un sistema digital, cada peso que gastes podría dejar una huella.
Debido a que está en quiebra, el Gobierno Federal quiere saber en que gastamos, que compramos y controlar la vida de cada ciudadano, buscando poder cobrar por ello más impuestos y poder disponer de mayores ingresos.
¿Lo permitiremos? Daremos nuestro aval a legisladores que traicionan su compromiso con el Pueblo?, ¿concederemos al gobierno mayor cantidad de recursos que no sabemos que destino tendrán?, ¿otorgaremos medios al gobierno para seguir manteniendo clientelas improductivas?
Veamos que hacen los senadores. Ahora todo quedará en sus manos, pues podrían rechazar esta iniciativa invasiva e intimidatoria.
Ni un solo voto a partidos y legisladores que no sepan velar por el respeto a la libertad y la privacidad del electorado.
Basta de sangrar y empobrecer a la clase media, que sostiene la economía nacional, para mantener legiones de vividores improductivos y para patrocinar caprichos.
No es un tema de modernidad, ni de que todos los países lo hacen, lo que va de por medio es la libertad y el derecho a la privacidad, que es lo que garantiza poder usar dinero en efectivo.
Seguimos pendientes…
Dios, Patria y Libertad
