Historia

Cuando México le quitó tres ceros al peso

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Miércoles 30 de septiembre de 2026

Hubo una época en México en la que comprar algo podía costar 50,000 pesos y no eras millonario.

Para entender por qué en 1993 aparecieron los famosos nuevos pesos, hay que remontarnos a las décadas anteriores.

Desde los años 70, la inflación comenzó a aumentar y durante los 80 alcanzó niveles muy elevados.

En 1982 la inflación rondó el 100%, y en 1987 llegó a cerca del 160%.

Los precios subían y, con ellos, las cantidades que había que utilizar para pagar las cosas.

Por eso comenzaron a circular billetes de denominaciones cada vez mayores: 1,000, 5,000, 10,000, 20,000, 50,000 y hasta 100,000 pesos.

El problema ya no era solamente lo que costaban las cosas; también se había vuelto complicado manejar tantas cifras en precios, salarios, cheques, contabilidad y operaciones bancarias.

Fue entonces cuando Banco de México propuso quitar tres ceros a la moneda.

La iniciativa fue impulsada durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, aprobada por el Congreso y publicada el 22 de junio de 1992.

El 1 de enero de 1993 entró en vigor el Nuevo Peso.

La conversión era sencilla: 1,000 pesos anteriores equivalían a 1 Nuevo Peso. Así, 10,000 pesos se convirtieron en 10 nuevos pesos y 100,000 en 100.

No era una devaluación, simplemente se estaba cambiando la unidad con la que se expresaban las cantidades.

Y hubo otro cambio con la nueva unidad, los centavos volvieron a tener utilidad.

Un centavo de Nuevo Peso equivalía a 10 pesos de la moneda anterior, por lo que regresaron las monedas pequeñas que prácticamente habían perdido sentido con la inflación.

Durante un tiempo convivieron los precios y el dinero expresados en ambas unidades, hasta que los mexicanos tuvieron que acostumbrarse a pensar en los nuevos números: N$1, N$5, N$10, N$20

Pero el Nuevo Peso no borró lo que había ocurrido antes. Era, en cierta forma, el resultado visible de más de una década de inflación que había transformado la vida cotidiana.

El “Nuevo” tampoco duró para siempre. A partir del 1 de enero de 1996, oficialmente volvió a llamarse simplemente peso, aunque la unidad monetaria seguía siendo la misma.

Y aquí hay una confusión importante, la gran devaluación del peso ocurrió después, durante la crisis de 1994, ya bajo el gobierno de Ernesto Zedillo. El cambio de 1993 y aquella crisis fueron acontecimientos distintos.

Para quienes lo vivieron, todavía queda el recuerdo de pasar de billetes de miles de pesos a monedas y billetes con cantidades que parecían diminutas.

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