México

A diferencia de lo dicho en la mañanera, el reporte PISA 2025 no califica escuelas ni las divide en públicas o privadas

Spread the love

Martes 15 de septiembre de 2026

En los resultados públicos del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE no se distingue a los centros de enseñanza por su fuente de financiamiento, pero sí a los estudiantes por nivel socioeconómico

Esta mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum comentó que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, le enseñó que en la prueba PISA 2025 «las mejores escuelas calificadas fueron públicas». 

Sin embargo, en el reporte público de esta prueba, que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realizó a 760 mil jóvenes de 15 años de 91 países, no se presentan resultados diferenciados por tipo de escuela; de hecho, no se califican los centros educativos, sólo a los estudiantes.

La información que sí da a conocer el más reciente Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA, por sus siglas en inglés) —cuyo Volumen I enfocado en ciencias, lectura y matemáticas fue publicado el martes 8 de septiembre— son las relaciones entre las disparidades socioeconómicas y el desempeño de los estudiantes.

«En México, el 30% de los estudiantes (el grupo más numeroso) se situó en el cuartil internacional inferior de la escala socioeconómica, lo que significa que formaban parte de los alumnos más desfavorecidos que realizaron la prueba PISA en 2025″, señala el reporte.

De acuerdo con el análisis, la puntuación media en ciencias para ese grupo de estudiantes «fue de 387 puntos», mientras que en las cuatro ciudades de China analizadas y en Turquía, «los estudiantes con un entorno socioeconómico similar tienden a obtener puntuaciones significativamente más altas«.

Por otra parte, señala que en México, «los estudiantes con una situación socioeconómica más favorable (el 25 % superior según su estatus socioeconómico) superaron en 68 puntos en ciencias a los estudiantes desfavorecidos (el 25 % inferior).

El reporte de PISA 2025 añade que «esta diferencia es menor que la media observada entre ambos grupos (85 puntos) en el conjunto de los países de la OCDE».

Incluso señala que mientras la brecha de rendimiento en ciencias entre el 25% de los estudiantes con mayor estatus socioeconómico y el 25% con menor estatus se mantuvo estable en México entre 2015 y 2025, la brecha media en los países de la OCDE se redujo.

El socioeconómico, un factor de importancia global 

Según PISA 2025, «el estatus socioeconómico fue un factor predictivo del rendimiento en ciencias en todos los países y economías participantes» en la prueba.

En ese sentido, para México este factor explicó el 12% de la variación en el rendimiento en ciencias en PISA 2025, una proporción prácticamente igual a la media en los países de la OCDE.

Además, PISA 2025 reconoce que alrededor del 12% de los estudiantes desfavorecidos en México lograron situarse en el cuartil superior de rendimiento en ciencias.  Este resultado también fue similar al promedio en los países de la OCDE.

«Estos estudiantes pueden considerarse académicamente resilientes porque, a pesar de su desventaja socioeconómica, han alcanzado la excelencia educativa en comparación con los estudiantes de sus propios países», se destaca en el informe.

Lo que sí dice PISA 2025 sobre las escuelas

De acuerdo con el informe de PISA 2025, «el 29% de los estudiantes en México asistía a escuelas cuyos directores informaron que la enseñanza se veía obstaculizada, al menos en cierta medida, por una percepción de falta de personal docente«.

En comparación, el promedio de la OCDE es de 39%, por lo que en este renglón las escuelas de México tiene una buena calificación; pero tampoco en este caso se señala si este problema se presenta más en las escuelas públicas o en las privadas.

Además, «alrededor del 48% de los estudiantes en México asistía a escuelas cuyos directores señalaron que la falta de material educativo (por ejemplo, libros de texto, equipos informáticos, material de biblioteca o de laboratorio) obstaculizaba la enseñanza, al menos en cierta medida».

De manera similar, «el 50% (de los estudiantes mexicanos) se encontraba en escuelas donde se percibía que la falta de infraestructura física (por ejemplo, edificios, instalaciones, sistemas de calefacción o refrigeración, iluminación y sistemas acústicos) dificultaba la enseñanza».

Según los datos de PISA 2025, sin indicar si el financiamiento de las escuelas es público o privado, la percepción de escasez de recursos materiales sigue siendo motivo de preocupación en la mayoría de los países y economías.

Cuando PISA sí distingue a las escuelas públicas y privadas

En un documento de enero de 2024, PISA hace una clara distinción entre las escuelas privadas y las públicas, señalando que las primeras «escolarizan a cerca de uno de cada cinco alumnos desde la educación preescolar hasta el final de la secundaria, una proporción que no ha variado sustancialmente desde 2015».

Añade que las escuelas privadas «gozan de mayor autonomía, sufren menos carencias de todo tipo y gestionaron la pandemia de Covid-19 mejor que los centros públicos».

También señala que los alumnos de escuelas privadas «obtuvieron mejores resultados en PISA 2022 en muchos países», pero aclara que esto «se debe principalmente a que escolarizan a un mayor número de alumnos procedentes de entornos socioeconómicos favorecidos en comparación con los centros públicos».

Para PISA, estas diferencias implican el desafío de «aumentar la diversidad social en los centros públicos y privados, razón por la cual se han realizado numerosos esfuerzos en este sentido durante la última década».

Deja una respuesta