El divorcio de Elsa Aguirre

Miércoles 29 de abril de 2026

Elsa Aguirre estaba tirada en el suelo, violentada físicamente por su esposo, que QUEMABA VIVOS a sus periquitos frente a ella.
Elsa tenía 29 años de edad y al haberse casado con su esposo, se retiró del cine para vivir una vida normal junto a él, pero pronto, su esposo demostró ser un monstruo que la golpeaba e incluso, llegó a AMENAZARLA de MUERTE ¿Cómo llegó Elsa a esto?
En 1959, Elsa estaba en la cima de su carrera. Se le había involucrado en su momento sentimentalmente con Jorge Negrete, luego con Pedro Infante, entre otros, pero un día conoció al periodista Armando Rodríguez Morado y se enamoró de él por su apariencia física.
Tras casarse, ella decidió retirarse por fin del cine para dedicarse a su esposo y a una vida normal, hasta que de pronto, él comenzó a cambiar para mal.
A las pocas semanas, el 17 de febrero de 1960, Elsa, dos hermanos de ella y su esposo fueron a comer a un restaurante en la colonia Roma.
Armando bebió de más y se alcoholizó. Después de pagar la cuenta, Armando insistió en conducir, lo cual hizo a alta velocidad estando a punto de atropellar dos personas. Elsa se puso mal y le pidió detener el auto.
Al bajar, él le pidió que regresara, pero Elsa estaba muy mal. Entonces Armando se bajó y la obligó a subir a patadas, golpes y cachetadas frente a sus hermanos.
Al llegar a casa, la violencia empeoró. Elsa alcanzó a llamar a la policía, pero Armando los recibió armado con una PISTOLA.
Dos días después, se supo que Elsa, quien estaba de luna de miel con su esposo, acudió a la procuraduría para denunciar que él la había golpeado y la AMENAZÓ DE MUERTE.
Ella mostró los golpes en su cuerpo ante las autoridades. Incluso afirmó que él realizó un DISPARO que no alcanzó a lesionarla.
Elsa lloró y tenía miedo de que él pronto acabara con su vida.
Elsa estaba embarazada esperando a quien sería su único hijo, Hugo Morado.
Aún así, la violencia física y psicológica que vivía la llevaron a buscar refugio con su familia, temiendo por su vida y por la de su hijo a quien esperaba. Su familia la cuidó y la ayudaron con el trámite del divorcio.

En esa época, divorciarse estaba MUY MAL VISTO por la sociedad. Era preferible que las personas aguantaran la VIOLENCIA en casa antes que separarse, por lo que Elsa decidió alzar la voz y ser un ejemplo de que antes que la opinión de la gente, estaba su propia vida.
Elsa logró el divorcio pero al haber renunciado al cine, no tenía muchos ahorros.
Su ex esposo nunca quiso responder por la manutención de Hugo al nacer, incluso, dudó que fuera hijo suyo, por lo que nunca jamás quiso conocerlo.
Elsa tuvo qué depender por un tiempo de la ayuda de su familia en lo que retomó su más grande pasión: la actuación hasta 1962.
Pasarían tres años para que Elsa sanara y pudiera darse una oportunidad más en el amor, por lo que en 1965 se casó por segunda ocasión, está vez con el cineasta mexicano José Bolaños, de quien se divorció al poco tiempo, ya que Elsa sentía que su esposo no le prestaba atención.
Sin embargo, Elsa se casaría por tercera vez, dando las cosas un giro inesperado y caótico. Pero esa es otra historia.

