Espectáculos

El genio olvidado


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Sábado 25 de abril de 2026

Enrique Segoviano es una de las figuras más influyentes, aunque poco reconocidas públicamente, en la historia de la televisión mexicana.

Nació el 6 de diciembre de 1944 en La Romana, República Dominicana, hijo de padres españoles exiliados.

Sin embargo, llegó a México siendo apenas un bebé y fue en este país donde construiría su legado.

Su formación fue sólida y diversa: comenzó estudiando Ingeniería en la UNAM, pero pronto descubrió que su verdadera vocación estaba en los medios.

Se graduó en Ciencias y Técnicas de la Información en la Universidad Iberoamericana y a finales de los años 60 ya trabajaba en Canal 8 como asistente de producción.

El gran punto de inflexión en su carrera ocurrió cuando se unió al equipo de Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito”.

Enrique Segoviano se convirtió en la mente técnica y artística detrás de programas como El Chavo del 8, El Chapulín Colorado y El Chanfle.

Fue director de cámaras, responsable de la edición, iluminación y efectos, lo que convirtió sus aportaciones en clave para la estética y el ritmo que hicieron icónicas a estas producciones.

Pero más allá de lo técnico, Segoviano también fue una pieza humana dentro del grupo. Su cercanía con los actores y su compromiso con el proyecto lo hicieron indispensable… hasta que una tormenta personal lo sacó del juego.

Por mucho tiempo se habló en voz baja de su relación con Florinda Meza, con quien incluso estuvo comprometido antes de que ella iniciara su historia con Chespirito.

Cuando la relación se rompió y Florinda tomó más poder dentro del equipo, Segoviano fue desplazado.

Según declaraciones de figuras como Marco Antonio Regil, su salida fue “injusta y dolorosa”.

Sin embargo, su talento no se detuvo ahí. Enrique reinventó su carrera en los años 80 y 90, creando programas exitosos como Odisea Burbujas, Anabel (donde descubrió a Eugenio Derbez), Atínale al precio y 100 mexicanos dijeron.

Estos programas marcaron a una nueva generación de televidentes y demostraron que su creatividad iba más allá del universo de Chespirito.

Durante los últimos años, Segoviano mantuvo un perfil bajo, alejado de escándalos. Siguió produciendo hasta entrados los años 2010, colaborando incluso con canales alternativos como Songie TV.

Aunque hoy tiene más de 80 años, sigue siendo recordado con cariño por quienes crecieron viendo sus programas y respetado por quienes conocen a fondo la historia de la televisión en México.

Detrás de los aplausos, detrás de los sets de cartón y los efectos caseros, estaba él: un hombre discreto, sensible, brillante… Enrique Segoviano, el director que ayudó a construir los sueños de millones y cuya historia, poco a poco, vuelve a la luz.

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