¿ANTONIO MOHAMED A LA MÁQUINA EN 2027?


Sábado 25 de abril de 2026
Por el Lic. Alberto Torres S
El Último vals del Turco: El rumbo de un romance pendiente con Cruz Azul
En el fútbol, como en la vida, hay historias que simplemente se rehúsan a quedar sin un punto final.
El nombre de Antonio «El Turco» Mohamed ha resonado en los pasillos de La Noria durante décadas; primero como aquel jugador creativo que nunca pudo vestir la camiseta, y luego como el estratega que, en múltiples ocasiones, estuvo a una firma de tomar el timón.
Hoy, ese rumor vuelve a cobrar fuerza, pero con un matiz distinto: el aroma a una última gran danza para el 2027.
Un encuentro escrito en las estrellas
Para la afición de la Máquina, la llegada de Mohamed no sería solo un movimiento estratégico, sino un acto de justicia poética.
Tras la reciente salida de Nicolás Larcamón y el interinato de Joel Huiqui que busca rescatar el honor en este Clausura 2026, la mirada de la directiva se ha posado en el hombre que sabe lo que es romper sequías y reconstruir imperios.
»Mi historia ya está escrita en otros lados, pero hay capítulos que uno siempre guarda en el cajón por si el destino decide abrirlos», parece decir el silencio de Mohamed ante las preguntas sobre su futuro.
¿Por qué ahora?
Mohamed, quien actualmente vive un momento de madurez absoluta —tras un exitoso paso por Toluca y los constantes guiños desde su natal Argentina—, representa esa figura de autoridad y carisma que el vestuario celeste anhela.
Se habla de un proyecto a largo plazo que iniciaría formalmente en 2027, permitiendo que el «Turco» cierre sus ciclos actuales y llegue con la mente puesta en una sola cosa: la gloria definitiva.
El corazón sobre la pizarra
Lo que hace esta noticia verdaderamente conmovedora no son los números ni los títulos pasados, sino la conexión emocional.
El Turco es un técnico de piel, de emociones a flor de suelo, que encaja perfectamente con la resiliencia de una afición que ha aprendido a sufrir y a renacer mil veces.
Ver a Mohamed en el banquillo de Cruz Azul sería:
Cumplir una promesa vieja: Esa que quedó pendiente en la era de Ricardo Peláez.
Unir dos legados: La mística de un club histórico con la picardía de un estratega que entiende el fútbol como una pasión indomable.
El cierre de un círculo: Para un técnico que ha declarado estar cerca del retiro, ¿qué mejor escenario que el equipo que siempre lo esperó?
El rumor hoy es un susurro, pero en el corazón de los celestes, ya suena como un grito de esperanza.
Si el 2027 es el año elegido, el fútbol nos estará regalando uno de esos reencuentros que nos recuerdan por qué amamos este deporte: porque tarde o temprano, los caminos que deben cruzarse, terminan encontrándose.
¡Mohamed quiere dirigir a La Máquina!

