Explicación del Ángelus


Jueves 26 de marzo de 2026
El Ángelus es una oración tradicional de la Iglesia Católica que conmemora el misterio de la Encarnación del Verbo, es decir, el momento en que el ángel Gabriel anunció a la Virgen María que sería la Madre de Dios (Lc 1, 26-38).
Se reza tradicionalmente tres veces al día: al amanecer, al mediodía y al atardecer, invitando a los fieles a detenerse en medio de sus labores para recordar que Dios se hizo hombre por amor.
En la fiesta de la Anunciación (25 de marzo), esta oración adquiere un significado especial, porque conmemora precisamente el acontecimiento que el Ángelus recuerda cada día.
Es un día para contemplar el «sí» de María, su disponibilidad a la voluntad de Dios, y el inicio de nuestra salvación.
La estructura del Ángelus es muy sencilla: tres versículos bíblicos que narran el anuncio, la respuesta de María y la Encarnación, alternados con el Ave María.
Concluye con una oración final que pide los frutos de la Pasión y la gracia de seguir el ejemplo de María.
Oración del Ángelus en Latín
V. ✠ Angelus Domini nuntiavit Mariae.
R. Et concepit de Spiritu Sancto.
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum; benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc et in hora mortis nostrae. Amen.
V. Ecce ancilla Domini.
R. Fiat mihi secundum verbum tuum.
Ave Maria…
V. Et Verbum caro factum est.
R. Et habitavit in nobis.
Ave Maria…
V. Ora pro nobis, sancta Dei Genetrix.
R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.
Oremus:
Gratiam tuam, quaesumus, Domine, mentibus nostris infunde; ut qui, Angelo nuntiante, Christi Filii tui incarnationem cognovimus, per passionem eius et crucem, ad resurrectionis gloriam perducamur. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.
Traducción al español
V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María…
V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María…
V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Infunde, Señor, tu gracia en nuestras almas; para que, habiendo conocido por el anuncio del Ángel la encarnación de tu Hijo Jesucristo, seamos llevados por su pasión y su cruz a la gloria de la resurrección. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

