Espectáculos

Bozo, el rey de los payasos

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Viernes 6 de marzo de 2026

En la década de 1960 llegó a la televisión mexicana un personaje que marcaría la infancia de varias generaciones: Bozo Bocinas.

Gracias a su enorme popularidad y al cariño del público, fue reconocido como el “Rey de los payasos”.

Detrás del maquillaje, la peluca y la inconfundible risa se encontraba José Manuel Vargas Martínez, mejor conocido como el payaso Bozo.

A los 31 años se puso por primera vez el traje del célebre personaje, al que interpretaría hasta el final de su vida.

El disfraz azul marino con solapas y mangas amarillas es con el que más se le recuerda.

Durante años se presentó en la televisión mexicana con la cara pintada de blanco y las cejas muy arqueadas, parte de ellas dibujadas sobre su peluca semi-calva y pelirroja. Una sonrisa colorada que iba desde la barbilla hasta las mejillas y una nariz roja y redonda completaban la imagen.

“¡Córcholis, chiquitines!”, era una de sus frases más famosas, acompañada siempre por su risa: “¡jo, jo, jo!”, repetida siete veces, mientras bromeaba y ofrecía buenos consejos a los pequeños.

El personaje de Bozo the Clown fue creado en Estados Unidos en 1946 como protagonista de un libro ilustrado infantil que complementaba una serie de audio-cuentos producidos por Capitol Records. Con el tiempo, la figura trascendió fronteras y encontró en México a uno de sus intérpretes más queridos.

En la Ciudad de México, el programa Club Quintito se estrenó el 23 de enero de 1961 por el Canal 5, estelarizado por Vargas Martínez, quien se consolidaría como el Bozo mexicano.

Años después, en el texto “Agonía de la carcajada. Los payasos se acaban”, se reflexionaba sobre cómo aquella “figura tradicional en el mundo de la risa” comenzaba a ser desplazada por las pasiones “rocanroleras” de la juventud.

El cronista Baldwin señalaba que los adultos añoraban a los casi extintos payasos de circo, “alma de las grandes carpas, en donde se confundía el olor a talco barato que decoraba la cara del clown, con el olor a león feroz y a elefante de triste mirada”.

En ese contexto surgía Bozo, descrito como “ídolo de la chiquillería” y considerado el primer “payaso electrónico” de México, pues su presencia ante las cámaras reunía cada tarde a miles de niños frente al televisor.

Rápidamente, Bozo Bocinas ganó popularidad y participó en diversos programas como El Show de Bozo, La pista de las estrellas, La gran feria Tip-Top, El estudio Raleigh de Pedro Vargas, Sábados infantiles, La ola Bay, Chócala chiquitín y Pa’ qué te cuento, entre otros.

Cuando José Manuel Vargas acudió al Teatro Sullivan para audicionar, le dijeron que el papel ya estaba asignado. Sin embargo, alguien decidió escucharlo y le pidió contar chistes, caminar y hablar como lo haría un payaso. Dos semanas después recibió la noticia: él sería el nuevo Bozo.

Como culminación de una carrera plena y exitosa, el 6 de diciembre de 1975 fue nombrado “Rey de los payasos” durante los festejos del Día del Payaso, con la participación del Club de los Payasos, la Hermandad de Payasos, la Escuela de Capacitación de Payasos y el grupo Payasos de Circo de México.

“En esta corona te entregamos el corazón, Bozo”, le dijeron al coronarlo, antes de entonar el Himno de los Payasos para cerrar el emotivo acto.

José Manuel Vargas falleció víctima de una tromboembolia masiva pulmonar, el 19 de octubre de 2001.

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