Historia

El chacal borracho

Spread the love

Domingo 18 de enero de 2026

Cuando se habla de Victoriano Huerta, muchos recuerdan su golpe de Estado y la muerte de Madero, pero hay otro detalle que siempre acompaña su historia: su relación con el alcohol, tan presente en su vida que incluso le costó la salud.

Desde antes de la Revolución, Huerta había desarrollado una afición por las bebidas alcohólicas.

Registros históricos señalan que, ya en su carrera militar durante el Porfiriato, comenzó a beber cada vez más, especialmente cuando el insomnio y las responsabilidades lo sobrepasaban.

Esta costumbre continuó y, según testigos y publicaciones de la época, el general prefería coñac —o brandy— y consumía alcohol en cantidades que hoy se describirían como excesivas.

Esa reputación no solo vino de testimonios personales: su propio apodo popular fue “El Chacal Borracho”, un mote difundido por detractores políticos que querían subrayar su traición, crueldad y, sí, su gusto por la bebida.

En muchas crónicas posteriores incluso se decía con humor popular que los únicos “extranjeros” que Huerta quería eran Martell o Henessy en su copa, marcas de licores finos que se asociaban con su estilo de consumo (según relatos periodísticos de la época y tradición oral).

No todo de lo que se escribió era verdad literal: hay testimonios de quienes lo conocieron que aseguran que no siempre se le veía borracho en público, y que su consumo muchas veces fue exagerado por propaganda política.

Sin embargo, el hecho de que murió en 1916 de cirrosis hepática —una enfermedad directamente ligada al abuso de alcohol— aparece en actas oficiales y biografías serias.

Como persona privada, Huerta también tenía vida social intensa. Su matrimonio con Emilia Águila estuvo marcado por frecuentes francachelas y fama de fiestas donde el general mezclaba alcohol con compañías dispares y, según cronistas de la época, no pocas copas hasta altas horas. 

Al final, la relación de Huerta con el alcohol dejó una huella duradera: no solo forma parte de su biografía médica, sino también de su reputación histórica.

Murió el 13 de enero de 1916 en El Paso, Texas, víctima de cirrosis hepática atribuida al consumo excesivo de bebidas alcohólicas, cerrando así la vida de uno de los personajes más polémicos de la Revolución Mexicana.

Deja una respuesta