Angélica y Jack


Miércoles 7 de enero de 2026
Se conocieron en 1973, en la fiesta de cumpleaños de Jack Nicholson. Él, un actor ya consolidado con una reputación de rompecorazones; ella, la hija del legendario director John Houston, con una belleza y talento innegables.
La atracción fue instantánea, bailaron toda la noche y, poco después, comenzaron a salir.
Angélica Houston se enamoró perdidamente de Jack, atraída por su carisma, su humor y su energía desenfrenada.
Sin embargo, desde el principio supo que la suya no sería una relación fácil. Jack era un espíritu libre, un hombre que disfrutaba de su soltería y no estaba dispuesto a renunciar a su estilo de vida por nadie.
A pesar de las infidelidades y las constantes idas y venidas, Angélica se aferró a la relación, con la esperanza de que Jack algún día sentara cabeza.
Vivieron juntos durante años, compartiendo una casa en Mulholland Drive, un escenario que fue testigo de sus momentos de felicidad y también de sus feroces discusiones.
La gota que derramó el vaso llegó en 1989, cuando Jack le confesó a Angélica que su amante, Rebecca Broussard, estaba embarazada.
Fue un golpe devastador para Angélica, quien finalmente decidió poner fin a la relación.
A pesar del dolor y la decepción, Angélica nunca ha negado el profundo amor que sintió por Jack.
En sus memorias, describe su relación como una montaña rusa emocional, llena de momentos de gran intensidad y pasión.
La historia de Jack y Angélica nos muestra que el amor, a veces, no es suficiente y la lealtad es algo esencial.
A pesar de la atracción y la conexión que existía entre ellos, sus diferentes visiones sobre la vida y el compromiso terminaron por separarlos.
