La iglesia nunca prohibió comulgar de rodillas


Jueves 18 de diciembre de 2025
Durante años se nos hizo creer que los comulgatorios eran “cosa del pasado” o incluso un abuso litúrgico. Nada más lejos de la verdad.
La propia Iglesia, incluso en la Misa del Novus Ordo, nunca los prohibió.
Al contrario: los documentos oficiales permiten que el presbiterio esté claramente delimitado y reconocen la libertad de los fieles para recibir la Comunión de rodillas o de pie, en la boca o en la mano.
Los comulgatorios no son un capricho estético. Son un signo visible de fe, un lugar donde el cuerpo expresa lo que el alma cree: que ante Cristo Eucaristía se adora, se ama y se reverencia.
Como recordó Benedicto XVI: “Lo que fue sagrado para generaciones anteriores, sigue siendo sagrado y grande para nosotros.”
La tradición no es un abuso.
La devoción no es fanatismo.
Y arrodillarse ante Dios nunca será un error.
La Iglesia no los prohibió. A algunos simplemente les incomodan, porque son un obstáculo para las falsas doctrinas que pretenden debilitar la fe.
