EL ATENTADO CONTRA NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE


Viernes 21 de noviembre de 2025
El 14 de noviembre de 1921 tuvo lugar un hecho sin precedentes en la antigua Basílica de Guadalupe de la Ciudad de México. Ese fue el día del atentado contra la Virgen de Guadalupe
De un grupo de trabajadores que se encontraban dentro de la Basílica, salió un hombre con un ramo de flores.
Caminó hacia la imagen de la Virgen de Guadalupe, colocó las flores debajo de ella y se alejó con rapidez.
Pero dentro del ramo tenía dinamita y explotó, testigos dicen que al momento de la explosión daba la impresión que la basílica se hundia; la carga de dinamita rompió vidrios a varias cuadras de la Basílica.
La gente presente buscó al responsable con la idea de lincharlo. No querían dejar ir al culpable.
Minutos después la Basílica había recibido una llamada del entonces presidente de la república Álvaro Obregón.
El presidente le había ordenado evitar que lastimaran a quien había cometido el acto que vulneraba la imagen de la Virgen
Sin embargo, y a pesar de la destrucción que había provocado el explosivo, la imagen de la Virgen de Guadalupe permanecía intacta.
Los fieles consideraron que estaban presenciando un auténtico acto milagroso.
Las investigaciones en torno al atentado en la Basílica comenzaron.
Y también crecían los rumores acerca de la responsabilidad del presidente Obregón, conocido por su postura radical en contra de la Iglesia Católica.
Hay un Cristo al que se le conoce como el Santo Cristo del Atentado, que se doblo con la explosión; la piedad del pueblo católico dice que se dobló defendiendo a su Madre de tan perverso ataque.
