Bruselas abre la puerta a financiar el turismo del aborto y beneficiar así a las redes de Soros y a los lobbies globalistas de la muerte


Domingo 9 de noviembre de 2025
Bajo la apariencia de una iniciativa ciudadana, Bruselas ha dado otro paso para imponer su agenda globalista y erosionar la soberanía de los Estados miembros.
My Voice, My Choice (MVMC), presentada oficialmente ante la Comisión el pasado 1 de septiembre y aprobada en el Parlamento europeo este miércoles, persigue la creación de un mecanismo que financie con dinero público los abortos de mujeres procedentes de países provida.
Detrás del discurso «salud sexual» se oculta un ambicioso proyecto globalista que pretende quebrar los fundamentos mismos de las naciones libres: la defensa de la vida y la soberanía nacional.
Aunque formalmente se presenta como una Iniciativa Ciudadana Europea, MVMC no nace de la sociedad civil, sino de lobbies internacionales.
Hasta ahora, la política sobre la vida y la familia ha sido una competencia exclusiva de los Estados.
Países como Polonia, Hungría o Malta han defendido con firmeza el derecho a la vida desde la concepción. Aceptar esta iniciativa supondría abrir la puerta a la injerencia directa de las instituciones europeas en materias que afectan marco jurídico de cada nación.
El jefe de la delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha sido tajante: «No estamos ante un debate sanitario, sino ante un nuevo paso del globalismo, que diluye las fronteras jurídicas y morales de los Estados en favor de una ideología uniforme».
Y añadió: «Esto no es salud. Es muerte, dinero y poder. Las élites beneficiando a las élites».
La cara visible de la campaña es Nika Kovač, activista eslovena y directora del Instituto 8 de Marzo, una organización financiada con 355.000 euros de la Open Society Foundation de George Soros entre 2021 y 2023.
El instituto cuenta, además, con el respaldo de la International Planned Parenthood Federation (IPPF), multinacional abortista que se beneficiaría directamente de la puesta en marcha del fondo europeo propuesto.
Los datos económicos revelan la magnitud del entramado: Planned Parenthood ha recibido más de 3,2 millones de euros de la propia Unión Europea (2022–2025), además de 46 millones de dólares de la Fundación Bill y Melinda Gates desde 2005 y otros 3 millones de la red de fundaciones de Soros.
Los mismos nombres, las mismas estructuras, las mismas manos detrás de la cultura de la muerte que ahora intentan institucionalizar desde Bruselas.
A ello se suma el European Parliamentary Forum for Sexual and Reproductive Rights (EPF), lobby radicado en Bruselas que actúa como brazo político de esta ofensiva ideológica dentro del Parlamento Europeo.
Sólo en 2023 recibió 980.000 euros del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), otro claro ejemplo de injerencia extranjera en las decisiones soberanas de los Estados europeos.
En España, el núcleo de apoyo a MVMC se concentra en Cataluña. Dos organizaciones destacan: la Fundació Surt, sostenida con fondos del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalidad y la propia Unión Europea; y Metzineres, cooperativa que recibió 75.000 euros de la Open Society en 2021 y que promueve un modelo que legitima el consumo de drogas bajo el pretexto de la inclusión.
Lo que se presenta como una «causa humanitaria» es, en realidad, una poderosa maquinaria económica y mediática que busca uniformar el pensamiento en Europa y subordinar la soberanía nacional a los dictados de la ideología globalista.
«Usan la bandera de supuestos derechos para imponer control ideológico sobre las políticas nacionales», advirtió Buxadé.
«Es una red perfectamente engranada: fundaciones privadas, organismos internacionales y dinero europeo confluyendo en una misma agenda».
También la eurodiputada de VOX, Margarita de la Pisa, ha alertado sobre esta deriva: «La Comisión está utilizando mecanismos institucionales para difundir una agenda sin respaldo democrático. El aborto no es un derecho, es una tragedia. No puede financiarse con el dinero de todos los europeos».
De la Pisa fue censurada este miércoles en el Comité de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (FEMM), durante la votación, al exponer un documento gráfico dónde venían los rostros de Bill Gates y George Soros: «No sólo promueven la cultura de la muerte, sino que silencian a quienes defienden la vida».
