El más querido


Jueves 23 de octubre de 2025
El pasado fin de semana, la prestigiada firma encuestadora de María de las Heras inició una encuesta tendiente a medir la opinión de los habitantes de la ciudad de Mérida respecto de los personajes que aspiran a obtener la candidatura a la alcaldía de nuestra ciudad, por la llamada Cuarta Transformación.
Las figuras participantes en el sondeo, fueron variadas: la senadora morenista, Verónica Camino, candidata derrotada en el proceso antepasado, la diputada federal morenista, Jéssica Saidén, el actual secretario de fomento económico Ermilo Barrera, el diputado federal morenista Óscar Brito, el actual titular de la CONADE y candidato derrotado en el proceso pasado, Rommel Pacheco y por último, el senador por el PVEM, Jorge Carlos Ramírez Marín.
Todos los nombrados con antelación son a no dudar, caras conocidas en el ámbito político local, ninguno es un improvisado, todos tienen horas de vuelo y seguidores que los respaldan.
La elección de quien detentará la candidatura no es un tema menor, pues de la personalidad del candidato dependerá en buena medida, el resultado electoral resultante para el partido mayoritario hoy día.
Subrayamos que todos los aspirantes tienen bases de apoyo importantes. No obstante, no todos tienen las mismas posibilidades para crecer.

Algunos ya han alcanzado su techo máximo y su personalidad no les resulta suficiente para poder conquistar nuevas simpatías, que les permitan ampliar su base de apoyo.
Otros ya demostraron que les falta temple y sangre fría y se han apresurado a recurrir a plumas mercenarias para tratar de proyectar una falsa imagen de simpatía y popularidad, desmentida por la simple observación de su personalidad.
No todos pueden exhibir bonhomía, ni un especial carisma qué los predisponga hacia el favor del electorado, ni tampoco pueden presumir el trabajo legislativo, ni la capacidad de gestión hacia las causas más sensibles para la comunidad.
Y esos son los puntos donde brilla con luz propia, el Senador del verde, Jorge Carlos Ramírez Marín, un político veterano, carismático, pero a la vez alejado de reflectores de escándalo y con unos bonos sociales altísimos, pues no solo ha regresado al territorio y a sus bases de apoyo, sino que nunca se ha ido, ni las ha abandonado.
Cuenta mucho a favor de Jorge Carlos Ramírez Marín que igualmente ha sido aspirante anteriormente a la alcaldía, posición para la que libró una gallarda contienda, quedando en un para muchos inesperado segundo lugar, ya que se anticipaba sufriría un clamoroso descalabro, resultando todo lo contrario.

En esa ocasión, Jorge Carlos se puso en boca de todos, eligiendo un pegajoso tema musical, que lo dejó sumamente grabado en la memoria colectiva y si la campaña hubiese durado un par de meses más, quién sabe que habría pasado.
Pero amén de lo ya consignado, la gente no olvida los logros legislativos de Ramírez Marín, su capacidad como operador de acuerdos y consensos y la intensa actividad de gestoría social que despliega (no sólo en época electoral).
Parte de ella constituye:
Su programa de entrega de lentes
Su programa de entrega de chips telefónicos
Su programa de salud, consistente en la atención médica proporcionada en las clínicas Wilma Marín y la respectiva entrega gratuita de medicamentos.
Su programa de entrega de mochilas y útiles en tiempo de regreso a clases
Su programa de rifa de tabletas y equipos de cómputo
Su programa de esterilización gratuito de mascotas y animales de compañía

Y muchísimas otras actividades, que sería muy largo reseñar pero que le han granjeado al senador del verde, verdadero cariño y reconocimiento de la gente, que entiende que hace con los recursos a su alcance, lo que otros no consiguen con mayores haberes.
De suerte tal, que a despecho de no contar aún con los resultados oficiales de la encuesta, recogidos en campo, estamos seguros que reflejarán el cariño y el aprecio que los yucatecos y en especial los meridanos, gente buena y sencilla, dispensan al gordito Marín.
Bueno es para un político ser ampliamente reconocido, pero mejor aún resulta ser querido de sobra por su gente y eso es algo muy propio de Jorge Carlos Ramírez Marín.
El tiempo y los resultados, estamos seguros, nos darán la razón.

Seguimos pendientes..
Dios, Patria y Libertad
