Se destapa en Bruselas la marea rosa de subvenciones europeas a ONG del wokismo iberoamericano


Sábado 18 de octubre de 2025
En un acto coorganizado con la Fundación por una Hungría Cívica (PMA), se derivaron lecciones para restaurar la transparencia y la rendición de cuentas en una Unión Europea cada vez más cooptada por ideologías escondidas tras la etiqueta de sociedad civil
El Centro de Derechos Fundamentales (CDF) ha presentado en el corazón de la Unión Europea, su último informe sobre los casi mil millones de euros que ésta ha despilfarrado en ayudas a ONGs de la región en la última década, a menudo de la peor y más radical izquierda woke.
En un acto coorganizado con la Fundación por una Hungría Cívica (PMA, por sus siglas húngaras), se derivaron lecciones para restaurar la transparencia y la rendición de cuentas en una Unión Europea cada vez más cooptada por ideologías escondidas tras la etiqueta de «sociedad civil».
El acto arrancó con la bienvenida de Péter Tüttö, director de PMA en Bruselas, quien enmarcó las revelaciones dentro de la mega–crisis de credibilidad que sufren las instituciones europeas bajo su actual liderazgo globalista.
El director de la oficina en Madrid del CDF, Vajk Farkas, remarcó a su vez la importancia de devolver esas instituciones a la debida neutralidad ideológica, mientras iniciativas como ésta solidifican la cooperación entre patriotas de Europa y la Iberosfera.
Tras ello, Jorge González-Gallarza pasó a desgranar el detalle del informe, desglosando el despilfarro de la Unión Europea en todas sus categorías: ONGs interseccionales, lobby LGBT, feminismo radical, derechos sexuales y reproductivos, indigenismo y racialismo, ONGs pro-fronteras abiertas y medios «anti-desinformación».
A continuación, dialogaron, en un panel moderado por Fanni Lajkó del CDF, el eurodiputado Hermann Tertsch (VOX), su colega húngaro en Patriotas for Europa András László (Fidesz), y Alejandro Peña Esclusa, del CDF.
Las subvenciones en cuestión son parte de una agenda mediante la cual la Unión Europea acaba rescatando a las peores ideologías que tienen hoy secuestrada a la región –el «socialismo del siglo XXI» del Foro de São Paulo– y que a su vez se alían con el narcotráfico, recordó Tertsch.
Si realmente quisieran ayudar a los iberoamericanos, añadió Peña Esclusa, los burócratas de Bruselas se centrarían en comida, salud y educación, ya que la ideología no es ayuda al desarrollo.
László, destacó que curiosamente la Unión Europea no tiene competencias para la educación, pero que a través de sus subvenciones a estas organizaciones condiciona indebidamente la libertad de cada estado soberano de decidir los valores y la educación que desea proyectar en su territorio.
En cambio, teniendo competencia en materia de inmigración, la inactividad ha sido evidente durante estos años.
A pesar de todo, ofreció razones para el optimismo mostrando el desmantelamiento de USAID por la administración de Trump, que ha supuesto una operación de transparencia inédita, aunque Europa siga exportando al mundo cada nueva mutación del marxismo.
Les toca a los patriotas de ambos continentes destapar el origen y el destino de estos fondos.
