Romy Schneider, un cuento de hadas al revés


Miércoles 17 de septiembre de 2025
La vida de Romy Schneider, fue como un cuento de hadas pero contado al revés.
Su melodrama fue ejemplar porque ella empezó con un rostro perfecto, la niña prodigio del cine alemán de la posguerra, una princesita doméstica de brillo internacional.
Y toda su lucha fué después para escapar de esa máscara y ser una actriz capaz de interpretar mujeres de carne y hueso.
No fue fácil: su país se comportó con ella como un amante caprichoso y pasó del amor posesivo al odio y al vituperio.
Romy lo intentó todo: el cine de prestigio con Visconti y Welles, el erotismo, el escándalo, hasta conseguir una imagen distinta, una imagen elegida por ella misma.
Esta historia al revés, ese tránsito del fulgor a la realidad, se puede seguir a través de su vida y sus películas.
Vida y películas que como en las biografías tópicas, tambien se entremezclan, pero esta vez en un sentido inverso: el cine no absorbe a la persona, sino que la persona cambia a la estrella y la convierte en una de las actrices más atractivas del cine europeo de los años 60 y 70.
