Un auténtico emprendedor


Sábado 9 de agosto de 2025
Mucho antes de que Elon Musk pusiera de moda el nombre Tesla, en 1897, un adolescente de Los Ángeles ya conducía su propio automóvil eléctrico.
Se llamaba Earl C. Anthony y tenía apenas 17 años cuando, como proyecto escolar, construyó desde cero un carruaje sin caballos. El motor eléctrico movía una cadena de bicicleta, alcanzaba los 17 km/h y debía recargarse con frecuencia.
Ese mismo año, en que el Erie-Sturgis también rodaba por las calles de California, Anthony protagonizó otro hecho histórico: el primer accidente automovilístico registrado en la ciudad. Perdió el control cuando una rueda cayó en un boquete y terminó estrellándose contra un poste.
Aquel joven inventor no se detuvo ahí. Con el tiempo, se convirtió en un exitoso empresario: introdujo las primeras estaciones de gasolina en California, los anuncios de neón en Estados Unidos, fundó la emisora KFI y fue clave para que los Dodgers llegaran al estado.
Todo empezó con un chico, una batería y el sueño de mover el mundo sobre ruedas eléctricas.
