Religión

El Santo Cura de Ars

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Lunes 4 de agosto de 2025

Hoy celebramos a San Juan María Vianney, santo patrono de los sacerdotes.

Un campesino, un cura sencillo, un confesionario de madera y un pueblo olvidado… Pero Dios hizo de todo eso, una escuela de santidad y una revolución espiritual.

1.- Nació en Dardilly (Francia) en 1786. Fue un niño piadoso, de familia pobre, en plena Revolución Francesa.

Aprendió a amar la Eucaristía y a rezar el Santo Rosario de su madre.

Su vocación nació al ver a muchos sacerdotes perseguidos por la fe.

2.- Era un estudiante débil. Apenas podía con el latín.

Fue expulsado del seminario y, cuando por fin fue ordenado, su obispo dijo que era «el más ignorante del clero», pero Dios no llama a los capacitados: capacita a los que llama.

3.- Fue enviado a Ars, un pueblo de 230 habitantes, como castigo disfrazado de misión.

Nadie iba a misa, ni se confesaba. Reinaba la indiferencia.

El demonio decía: «¡Si hubiera otros tres como él, mi reino estaría perdido!».

4.- En Ars vivió más de 40 años. Dormía poco, comía apenas, y confesaba ¡hasta 16 horas al día! Iban a verle desde toda Francia.

En 1855 se calculaba que pasaron por Ars más de 20.000 personas al año.

5.- Amaba la Eucaristía con pasión.

Su predicación sobre la Misa y la presencia real de Cristo es de una fuerza impresionante.

Decía: «Si conociéramos el valor del santo sacrificio de la misa, ¡cuánto esfuerzo pondríamos en asistir a ella!»

6.- Su vida fue una batalla constante contra el demonio, que lo atacaba físicamente muchas noches.

Llamaba al demonio «el grappin», el garfio. Pero siempre vencía con oración, penitencia y una confianza absoluta en Dios.

7.- Se ofreció por los pecadores, lloraba en la oración por las almas, y se dedicó sobre todo al confesionario.

Tenía el don de leer los corazones. Quien se acercaba a él sentía que Dios le conocía y le amaba.

8.- Murió en 1859. Tenía solo 73 años, pero su cuerpo estaba consumido.

Fue canonizado en 1925 por Pío XI y proclamado santo patrono de los sacerdotes en 1929.

Su cuerpo incorrupto se venera en Ars.

9.- ¿Qué nos enseña hoy el Santo Cura de Ars?

Que la santidad no consiste en hacer muchas cosas, sino en amar mucho.

Que un sacerdote puede cambiar el mundo, si se deja consumir por Dios.

Y que no hay pueblo pequeño para el que Dios no tenga grandes planes.

10.- «El sacerdocio es el amor del Corazón de Jesús», decía.

Pidamos hoy por todos los sacerdotes. Que no busquen ser populares, sino santos.

Que no sean funcionarios del altar, sino almas entregadas al Buen Pastor.

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