Opinión

El poder tras el trono

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Viernes 27 de junio de 2025

Andrés Manuel López Obrador es el poder tras el trono. Pese a en apariencia haber cambiado la titularidad del gobierno, sigue siendo quien manda.

Se fue en apariencia, pero en realidad nunca se ha ido. Basta echar un vistazo al gabinete para constatarlo.

Salvo Omar García Harfusch, Claudia Sheinbaum no tiene a nadie que sea de su entera confianza. Todos responden a las órdenes e intereses del hombre de la Chontalpa.

Y una cosa es clara: el poder no se comparte. Por eso podemos decir con toda claridad que Claudia no gobierna, ni manda. Las cosas deben pasar por el tamiz del ex presidente personificado en su hijo Andy, para que sucedan.

Y Andy es el futuro, es la cabeza de playa puesta para en su momento, encabezar nuevamente la toma del poder, la toma de las instituciones de parte de los lopezobradoristas, que nunca se han ido, solo se han hecho un ladito.

Así que si Claudia quiere gobernar realmente debe deshacerse del lastre que la tiene maniatada. Debe cerciorarse de que Andrés Manuel López Obrador salga para siempre de escena.

Y eso será prácticamente imposible que suceda en el ámbito político nacional, donde todos o por lo menos muchos, le deben gran cantidad de favores al tabasqueño.

Debe por tanto, tomar medidas radicales y asegurarse de eliminarlo y lograr eso, solo es posible con ayuda de factores externos.

Claudia debe consecuentemente, encargarse de proveer a los norteamericanos información suficiente, que garantice que pongan a López Obrador a buen recaudo, obligándolo a responder por todas las tropelías cometidas durante su gestión.

Pero hacerlo lleva implícito el riesgo, que con la debacle del hombre de la Chontalpa, se venga tambien abajo todo el complejo andamiaje de complicidades e ilegalidades cometidas por éste y sus allegados y la oposición haga su agosto en cualquier época del año.

Y no sabemos si Claudia se atreva, si su afán por gobernar, la conduzca a tratar de desembarazarse del peso que la agobia.

La elección es compleja: seguir siendo una piltrafa, una caricatura, un cero a la izquierda o atreverse a tratar de marchar sola y derrumbar como chivo en cristalería, todo lo conseguido hasta ahora.

Vivir para ver.

Seguimos pendientes…

Dios, Patria y Libertad

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