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Datos curiosos de La Vida es Bella


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Miércoles 2 de abril de 2025

En 1997, Roberto Benigni dirigió y protagonizó «La vida es bella», una emotiva y dramática historia que nos ha dejado una importante huella.

Aunque pueda parecer increíble, está inspirada en una historia real, concretamente la de Rubino Romeo Salmoní, superviviente de un campo de concentración, y que publicó su experiencia en el libro: «He derrotado a Hitler».

Los personajes protagonistas son Guido y Dora, y los actores detrás de ellos, Roberto Benigni y Nicoletta Braschi están casados en la vida real, quizá por ello tenían esa química tan importante en pantalla.

«Buenos días princesa, he soñado toda la noche contigo», es una de las frases más sonadas de la historia del cine, y la pudimos escuchar en esta película.

No sé si habíais reparado en ello, pero el número que lleva el protagonista en el campo de concentración, es el mismo que lleva Charles Chaplin en su uniforme en «En el gran dictador», y no, no es casualidad como es lógico…

El Papa Juan Pablo II estaba muy interesado en la película y pidió poder verla.

Su presupuesto fue de 6 millones de dólares, algo que superó con creces la promoción que tuvo en EEUU, ya que les costó nada más y nada menos que 15 millones, es decir, más del doble.

El anuncio de la cinta no fue bien acogido por varios judíos italianos, por lo que su director se reunió con ellos para informarles que la historia se iba a abordar con el máximo respeto.

Al calor de las protestas antes mencionadas, en un periódico de Roma se podía leer en una de sus páginas un número de teléfono, para los querían quejarse.

Para ajustarse con rigor a los hechos acontecidos en el campo de concentración, la película contó con el asesoramiento de varios supervivientes de Auschwitz, además de consultar con el Centro de Documentación del Judaísmo Contemporáneo.

La película fue nominada a 7 premios Oscar alzándose con tres estatuillas: Mejor Actor, Mejor Banda Sonora y Mejor Película de habla no Inglesa, además de competir en las categorías de Mejor Película y Mejor Película Extranjera a la vez, algo que ocurrió anteriormente en 1969.

Cuando Benigni consiguió su Oscar, fue todo un júbilo de alegría y sus palabras en inglés más destacadas en su discurso de agradecimiento fueron «Este es un gran error porque he agotado todo mi inglés».

«La vida es bella» consiguió también el Grand Prix del Festival de Cannes y el presidente del jurado era Martin Scorsese

Aunque Benigni hizo sus consultas de carácter histórico para no patinar con el rigor, metió alguna que otra inexactitud a propósito, para diferenciar la película de lo que sucedió realmente, ya que dijo que aquello lo podían narrar con toda la verdad los documentales.

El centro histórico de Arezzo, municipio italiano de la región de Toscana, fue el lugar elegido para rodar buena parte de la cinta.

Benigni basó su historia en Romeo Salmoni, pero la experiencia de su padre también tuvo mucho que ver, ya que perteneció al ejército italiano durante la II Guerra Mundial y pasó dos años en un campo de concentración.

Cuando a Benigni le preguntaron por ese punto cómico de la película, dijo que su padre contó sus historias con humor y que «llorar y reír viene del mismo punto del alma».

Además de director y protagonista, Roberto Benigni también fue el guionista junto con Vicenzo Cerami, además de esto, varias amistades del director le aconsejaron que no se metiera en esta película, ya que su especialidad era la comedia.

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