Irán: tres cristianos condenados a más de 40 años de prisión


Miércoles 19 de marzo de 2025
Varios iraníes que se convirtieron al cristianismo, entre ellos una mujer embarazada de su primer hijo, han sido condenados a más de 40 años de prisión (en total) por propaganda contraria al islamismo.
En otras palabras, por motivos relacionados con sus creencias y prácticas religiosas.
Abbas Soori, Mehran Shamloui y Narges Nasri, que está embarazada, fueron condenados por la jueza del tribunal revolucionario Iman Afshari el 8 de marzo de 2025, Día Internacional de la Mujer.
Narges, de 37 años, recibió la condena más dura: diez años por «actividades de propaganda contrarias a la ley islámica», a los que se suman cinco años por pertenecer a un «grupo de oposición» (iglesia doméstica) y un año más por «propaganda contra el Estado», por un mensaje de apoyo al movimiento Mujeres, Vida, Libertad.
Abbas, de 48 años, fue condenado a 15 años de prisión, divididos en 10 años por «actividades de propaganda» y cinco años por pertenecer a un «grupo de oposición»; y Mehran, de 37 años, fue condenado a ocho años de prisión por el primer cargo y a dos años y ocho meses por el segundo.
El tribunal también les condenó a años de privación de derechos sociales en los ámbitos de la salud, el empleo o la educación (15 años para Narges y Abbas, y 11 años para Mehran), así como a una multa de 330 millones de tomans (3,500 dólares) para Narges y Abbas, y de 250 millones (2,750 dólares) para Mehran.
Los tres cristianos fueron detenidos el 3 de noviembre de 2024 durante redadas simultáneas de agentes de los servicios de inteligencia en sus domicilios de Teherán, durante las cuales se confiscaron efectos personales, como biblias, cruces e instrumentos musicales (Mehran es músico y el material que los agentes le confiscaron tiene un valor de alrededor de 5,500 dólares).
Los cristianos fueron trasladados al pabellón 209 de la prisión de Evin, que está bajo el control del Ministerio de Inteligencia.
Un mes después, tras una serie de largos e intensos interrogatorios, fueron puestos en libertad bajo fianza, equivalente a más de 20,000 dólares cada uno.
Al menos otros diez cristianos fueron detenidos el mismo día de noviembre en redadas coordinadas en casas cristianas de todo el país, especialmente en las ciudades de Karaj (cerca de Teherán), Mashhad en el noreste, y Shiraz y Bandar Abbas en el sur.
La magistrada es conocida por la severidad de sus sentencias y los numerosos veredictos pronunciados contra las minorías y los activistas.
Esta persecución de los cristianos confirma el hecho de que hay un «claro retroceso» de la libertad religiosa en Irán, en relación con la creciente represión de las autoridades vinculada a las manifestaciones que estallaron tras la muerte de Mahsa Amini a manos de la policía del orden público, explica Asianews.
También se dio a conocer otra noticia de Irán: la liberación de Somayeh Rajabi, que salió de la prisión de Mati Kola el 8 de marzo, el día en que fueron condenados los otros tres cristianos.
Detenida el 6 de febrero durante una reunión de oración en la provincia de Mazandaran, la mujer fue puesta en libertad tras pagar una fianza de más de 40,000 dólares.
El director de Article 18, Mansour Borji, subraya que «fijar fianzas exorbitantes para los cristianos detenidos únicamente por practicar su religión es una táctica cruel y opresiva.
Mientras millones de iraníes se enfrentan a severas medidas de austeridad, el gobierno explota sus dificultades financieras para castigar aún más y silenciar a las minorías religiosas».

